Reproduïsc l'entrada que entre ahir i avui ha penjat Juan Enrique Tur al seu blog
Testigo Accidental.
Més enllà de la qüestió particular del colp d'estat a Honduras, m'interessa la lectura que en fan els mitjans de comunicació, i que demostra com estem en mans informatives de quatre adinerats sense cap compromís amb l'ètica ni la professió periodística. Només els interessa el compte de resultats.

Juan E. Tur
¿Cómo se puede atrever el primer ministro de Honduras a plantear a los ciudadanos hondureños una reforma constitucional para derogar el tope de legislaturas permitidas en el poder? ¿Es eso democrático? Resulta alentador asistir a la complicidad con la que los españoles atendemos a las noticias que nos llegan de Centroamérica porque imagino que se traducirán de algún modo en el modo de ver la política española. Si nos parece mal que el presidente hondureño, que debe ser mal tipo porque se relaciona con Evo Morales, Hugo Chávez y compañía, pueda presentarse a las elecciones tantas veces como desee, seguramente salgamos mañana a las calles a exigir que nuestros políticos sólo puedan estar en el poder cuatro años sin derecho a reelección (es, si no se aprueba la reforma, todo el tiempo de que dispondría Manuel Zelaya Rosales para ejercer de primer ministro, en una característica propia de los países bananeros). Es más, firmes como parece en la creencia de que es antidemocrático el deseo de permanecer durante tanto tiempo en el poder, exigiremos la aprobación con carácter retroactivo de una ley que lleve a prisión a sinvergüenzas como Manuel Fraga, Manuel Chaves, Rita Barberá y tantos otros "eternos"que no parecen dispuestos a soltar la poltrona, ya sea ésta o aquella, si no es con los pies por delante.
Porque imagino que pasará eso. ¿O es que al contrario somos tan idiotas que tomamos como democráticas las posturas que atentan preciosamente contra la democracia? ¿Es esa consulta de Zelaya (que ni siquiera es vinculante), contra la que han tratado de posicionarnos todos los grandes medios de comunicación españoles, antidemocrática? ¿O lo es el golpe de estado que se ha producido hace unas horas cuando el ejército ha detenido al presidente electo hondureño y ha ocupado los medios de comunicación hondureños? ¿Somos demócratas o tiranos? ¿Cuándo saldrá Zapatero a condenar el golpe de estado? ¿O saldrá a felicitar a los golpistas como hizo Aznar en el fallido intento venezolano de 2002? Insisto, ¿somos demócratas o fascistas?
16:43: El País -como el informativo de TVE de las 15- habla de "detención", no de "golpe de estado". Imaginamos que si el 23F se reprodujera mañana en España, hablarían de "paseillo de la benemérita por el congreso". Público, en cambio, sí habla de golpe de estado en su web. Acuérdense mañana cuando vayan al kiosko.
21:15: A estas horas El País sigue sin llamar al golpe de estado por su nombre. Es el segundo golpe de estado sudamericano no condenado por los medios del Grupo Prisa en esta década como para considerar a esta empresa decididamente demócrata.
Mientras, el informativo de la noche de TVE ya habla -aunque acudiendo muchas veces a rodeos para evitar el término- de golpe de estado. Demasiado tarde para quedar sin mácula (lo de la primera edición ha sido sencillamente vergonzoso).
En ese informativo apuntan a que Zapatero ha condenado el golpe, aunque el único testimonio al que asistimos es al de Miguel Ángel Moratinos, que pide el regreso o la restitución de la democracia. Demasiado ambiguo también.
21:22: El País ya llama al golpe de estado por su nombre. Lo hace minutos después de que Obama lo condene y anuncie que sólo reconoce a Zelaya como presidente de Honduras. Lo que no consiga Obama. Eso sí, ni un demócrata debería comprar El País en una buena temporada. Acabemos de una vez con el tópico de la excelente sección de internacional de ese diario.
22:00: Llevan horas escritas, pero leo ahora las entradas a propósito de todo este triste asunto en
Moscas en la sopa. Valen la pena (cronológicamente):
Debo de ser un antiguo
Caretas fuera
El diario globalizado manipula a espuertas
29/06/09. 09:00: En la tertulia de las 8:30 de la Cadena Ser, el presentador dice que lo sucedido en Honduras no es "un golpe de estado clásico" y da el primer turno de palabra a Fernando Fernández, que defiende como lícito el golpe y acusa como responsable del mismo al presidente electo. El resto de contertulios alucina y le da la réplica pero Fernández se mantiene en sus trece. La Cadena Ser ya ha conseguido lo que quería, que pudiera darse una discrepancia de opiniones respecto al golpe de estado. Vergonzoso.