dilluns, 25 / maig / 2009

Vergonya torera

Levante-Emv, 25-05-2009 Carlos Alós, Valencia

El acuerdo que el presidente de la Generalitat firmó el pasado 6 de mayo en Boston para que Alicante repitiera como sede de la Volvo Ocean Race durante las próximas tres ediciones ya había sido rubricado semanas antes por representantes del Consell. El viaje de Francisco Camps se produjo en una de sus semanas más complicadas desde el estallido del caso Gürtel. El TSJ de la Comunitat Valenciana rechazó el 4 de mayo el recurso de nulidad de las actuaciones que había solicitado su abogado, Javier Boix, y esa decisión abría de par en par la puerta a su declaración como imputado, que se ha producido esta semana.
Ese día, 4 de mayo, Presidencia anunció el viaje a EE UU que permitía al presidente eludir la sesión de control del jueves 7. La oposición calificó de "huida" su ausencia y en ese pleno la síndica de Compromís, Mònica Oltra, exhibió la camiseta de "Wanted Camps".
Según fuentes conocedoras de los detalles del viaje, el presidente no firmó en Boston ningún documento relevante con los responsables de la Volvo. Y el anuncio del acuerdo pudo haberlo realizado en cualquier otro momento ya que en nada afectaba a la celebración de la prueba, cuya salida desde Alicante estaba acordada desde hacía semanas. Pero Camps eligió precisamente ese día. Los comunicados de prensa enviados por su departamento aquellos días se referían a que el viaje de Camps permitía cerrar la negociación.
El jefe del Consell, que en público ha admitido sus dificultades para expresarse en inglés, también mantuvo, según dijo entonces Presidencia, una "reunión de trabajo" con los responsables del Berklee College de Boston, un colegio musical privado que por primera vez tendrá en Valencia una sede fuera de EE UU. Pero ese encuentro con el presidente de Berklee no justificaba que Camps y sus acompañantes, entre ellos el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, viajaran a EE UU durante cuatro días. Hasta Punt Dos retransmitió un acto en directo y mostró imágenes de la firma con Volvo.
Pero el contrato había sido firmado un par de semanas antes del viaje por el vicepresidente Rambla o por la gerente de la Sociedad de la Imagen Promocional, Arantxa Vallés, aunque desde la Conselleria de Presidencia se ha negado tanto el contrato como la información sobre qué alto cargo estampó su rúbrica en el contrato con la Volvo, alegando que es confidencial. El viaje formaba parte de la campaña para prestigiar la agenda de Camps en plena investigación judicial y que ha incluido varios baños de multitudes.

P.d.- El que a mi em resulta especialment destacable de la informació és el que ens conta l'últim paràgraf, això que el nom de l'alt càrrec que firma el contracte oficial és confidencial. ¿On dimonis estem vivint?

1 comentaris:

Nicolás ha dit...

Hui he llegit la informació i he pensat exactament el mateix. El que signa és confidencial i els contractes de la Generalitat són confidencials. Acàs tenim motius per fiar-nos de gent com aquesta?